Sleepers es real como la vida misma.
Muchos de vosotros habréis visto la película "Sleepers",
del director Barry Levinson, rodada en 1996. El film, que cuenta hechos reales, fue extraido de la novela de Lorenzo Carcaterra.
(mi experiencia me dice que las buenas películas son sacadas de
buenas novelas).
Una voz en off narra en primera persona la vida de sus tres mejores amigos y de sí mismo. Los cuatro chicos crecen en el barrio de Hell's Kitchen, deNueva York, durante los años 60.
Robert De Niro es como la luz en esa película. Su personaje es el sacerdote que cuida y quiere a esos muchachos. Pero los acontecimientos dan un vuelco cuando una travesura se convierte en desgracia y los cuatro chicos son enviados a un correccional. Ese tipo de institución que es como la cárcel para los menores. Y se llama "Hogar Wilkinson para chicos". Kevin Bacon da vida en esta historia a ese mal bicho pervertido y violento que trabaja en Wilkinson vigilando a los muchachos. Es el torturador-violador-vejador al que más tendrán que soportar, pero hay otros vigilantes que también se ensañan con los chicos, en compañía de aquel, o a solas entrando de noche en la habitación de un chico.
Así, estos cuatro amigos padecen allí malos tratos y abusos sexuales. Un compañero es matado a golpes por los vigilantes, pero estos cuatro, aunque muy malheridos, viven para contarlo, para recordarlo...y para vengarse cuando se produce el reencuentro, pasados los años.
Sí, el personaje que más me gusta es el interpretado por Robert De Niro. La calidad de su actuación es excelente, ya que este actor es único. Se trata de un personaje complejo, que en su día fue también un chico difícil y de adulto se ha convertido en una persona de inmensa calidad humana. También pasó por Wilkinson cuando era un chiquillo, le confiesa en una visita a Shake (Joe Perrino). Los chicos están tan avergonzados y traumatizados por las vejaciones a las que son sometidos en esa institución, que cuando salen de allí, ya nunca serán como antes.
Las actuaciones más brillantes, en mi opinión, corresponden a Robert De Niro, Joe Perrino, Brad Renfro, Billy Crudup yVittorio Gassman. Pondero su interpretación por encima de la de Brad Pitt, Jason Patric (hombre de una belleza incluso demasiado perfecta)y Minnie Driver. Pero es cierto que el guión hace que sus personajes no adopten tanto relieve como los otros. Y no nos encontramos frente a una película de personajes planos, sino redondos, de psicología compleja. Esto es muy evidente con el personaje al que interpreta Robert De Niro, el sacerdote Carillo. Vemos cómo quiere a esos chicos, cómo años más tarde se tiene que enfrentar a sí mismo para tomar una decisión: si mentirá o no en el juicio, para ayudar a dos de los cuatro chicos. Y su moral sobrepasa a la convencional, pues acierta al conceder más importancia a la justicia que a la ingenua distinción entre "verdad" o "mentira", cuando las circunstancias le vienen demasiado grandes al concepto. El punto de humor lo pone Vittorio Gassman cuando, después de amenazar el padre Carillo a un padrastro maltratador que ha provocado el ingreso en el hospital de su hijastro, comenta: "El padre Carillo habría sido un buen matón, una pena que se lo llevaran los del otro lado". Y eso nos hace también reflexionar sobre el papel del azar en nuestras vidas. Cuán aleatorio puede llegar a ser terminar siendo perseguido o perseguidor, respetable o condenable.
Otra vez se nos dice que los buenos no son siempre los que lo parecen cuando un hombre le pregunta a Shake adulto (Jason Patric) si alguna vez ha pensado en hacerse policía. Esa pregunta se la hacen por su habilidad para desenmascarar a un poli corrupto, así que él responde: "¿Y dejar a los buenos?"
Me alegro de que hayan hecho una película como ésta. Es realista y resulta que también real. Muchos seres humanos que se encuentran en una situación de poder actúan con crueldad y abusando de los más débiles. Los internados de curas y monjas, no hace mucho, tenían demasiado en común con el "Hogar Wilkinson para chicos". Así que no olvidemos el peligro...
Finalmente, os diré que la actuación de Brad Pitt, Jason Patric y Minnie Driver es la menos significativa, y hasta el debutante Crudup les supera. Quizá porque el personaje de la chica es contingente y sólo sirve para mostrar las secuelas de su ex novio Michael, que jamás le habló de aquellas dolorosas experiencias que tuvo años atrás. Y el de Pitt y Patric no aportan gran cosa. Sin duda es Robert De Niro quien impregna todo el film con su personalidad. Resulta emotivo y despierta un gran cariño.


Mayoral dijo
Algo parecido pasa con Infiltrados (The Departed) de Coppola. La película básicamente es Jack Nicholson, aunque Matt Damon y el petardo Di Caprio no lo hagan mal. O como lo que ocurre cada vez que actua Michael Caine, o Al Pacino.
En general hay una serie de actores que su sola presencia asegura algo de calidad. Aunque si no hay guión... ya puedes tener al mejor reparto del mundo que no triunfará.
16 Octubre 2007 | 12:46 PM