Buenas noches (sí, también para ti). Aquí estamos de
nuevo en "La Coctelera" y me he propuesto escribir algo sin
spoilers acerca de una película que todo el mundo debería ver,
como es "The Razor's Edge", extraída de la novela original del
escritor W. Somerset Maugham, escrita en 1944. -Y sin embargo
actual o no caduca en su temática-.
El título en español de dicho film es "El filo de la navaja", y
fue realizada por el director Edmund Goulding y los actores
(principales) fueron: Tyrone Power, Gene Tierney y Anne Baxter.
Esta película en blanco y negro del año 1946 nos muestra
una vez más las facciones perfectas de Gene Tierney, que se
mueve con elegancia al lado del protagonista masculino, el
atractivo actor Tyrone Power. Los personajes están muy bien
caracterizados. Anne Baxter no parece la misma que actuaba
junto a Bette Davies en 1950 en "Eva al desnudo". Eso en el
cine significa mucho, pues esa versatilidad hace posible ver a
los mismos actores interpretando diferentes roles e historias
distintas sin aburrirnos ni carecer de verosimilitud. Y respecto a
eso también puedo elogiar a Gene Tierney, que no es aquí "Laura",
ni tampoco exactamente aquella criatura diabólica de "Leave her
to Heaven", de John M. Stahl. Los personajes son distintos en las
películas de Otto Preminger, Edmung Goulding o John M. Stahl.
Gene Tierney resulta siempre una enigmática y nueva mujer, capaz
de diferentes cosas. Anne Baxter no lo es menos...y me ha
conmovido en esta historia donde se debate entre morir con su
pasado amor o tener una nueva oportunidad y renacer.
Definitivamente, la historia que cuenta esta película (y desde luego
el aspecto literario es muy meritorio) es interesante hasta el final.
El ritmo narrativo no parece ágil al comienzo, y el planteamiento
podría alargarse aparatosamente dependiendo del desarrollo del
carácter del protagonista, en este caso Tyrone Power. Hubo un
momento de la película en que ésta no parecía avanzar. Pero luego
resulta un recurso estratégico, pues lo queamenazabacaer en un
excesivo misticismo, tanto del personaje Darrell como de la historia
y de otros personajes, cobra al fin relieve humano y nos muestra
un amplio y creíble abanico de pasiones humanas, ocurriendo
que en algún caso concreto la rivalidad y la envidia pesen más que
la compasión...y vemos de este modo personajes redondos,
complejos. Aunque bien podrían haber tomado otro camino.
Como dije arriba que no quería estropear la experiencia del
espectador que lea esto antes de ver la película, me contendré.
Es una experiencia grata, según mi criterio, ver esta obra de
principio a fin, dudar con los personajes y observar cómo
interactúan.
Rocío Portillo.
